Alex Pigem es el director de innovación de Gudwud, un proyecto social que promueve la inserción socio-laboral de personas con trastorno en salud mental. El proyecto, impulsado en colaboración con la Fundación Agustín Serrate y el colectivo artístico Fratelli Moca, crea instalaciones y muebles de madera reciclada y de bosques sostenibles. Finalista de la 2º edición del programa B-Value, fueron ganadores del premio concedido por AFTERSHARE.TV, junto a quien han creado y lanzado su primera gran campaña de comunicación, experiencia que nos explica en esta entrevista.

El programa B-Value, que impulsamos junto a Fundación Banco Sabadell para transformar el sector social a través de la innovación, tiene abierta la convocatoria de su 4ª edición hasta el próximo 15 de enero. ¡No te quedes fuera y presenta tu candidatura en este formulario!

 

 

¿Cómo surgió la idea de crear Gudwud?

La idea de Gudwud nace durante la campaña de Navidad de 2017, cuando el Ayuntamiento de Huesca le encarga al taller de la Fundación Agustín Serrate hacer una instalación urbana para decorar una de las plazas de la ciudad. Desde el taller nos ponemos en contacto con los diseñadores Fratelli Moca para intentar hacer una colaboración en la construcción y decoración de esa instalación, de la que sale un árbol de Navidad de 7 metros hecho a partir de palés reciclados. A partir de ahí, vemos esa estructura y planteamos que, si podemos hacer eso, podemos hacer cualquier cosa. Así que a partir de ahí nace un poco la idea de cómo transformamos el modelo de negocio del taller de carpintería, donde antes se hacían solo palés reciclados y se fabricaban estacas para la construcción o jardineras, para que pueda producir instalaciones y mobiliario que sean también obras de arte.

¿Cómo fue vuestro paso por el programa B-Value?

El paso por B-Value es un paso intenso. Jaime Peidró, de la Fundación A la Par, dice que es el mejor máster en el que ha estado y yo pienso que si no es el mejor, sí es uno de los mejores. Es un proceso intenso, al que hay que dedicarle tiempo, y que te permite ir recopilando un montón de piezas, consejos, propuestas, ideas… que al final lo que haces es irlas juntando y acabas definiendo tu propio proyecto. Creo que son 8 meses intensos, muy interesantes, en los que yo destaco sobre todo las sesiones presenciales. Para nosotros fue una experiencia muy buena.

 

B-Value son 8 meses intensos que te permiten ir recopilando consejos, propuestas e ideas con los que ir definiendo tu propio proyecto.

 

¿Qué os ha aportado al proyecto y cómo ha cambiado vuestra manera de pensar estratégicamente durante el paso por B-Value?

Nos ha ayudado sobre todo a definir la línea estratégica que queríamos darle al proyecto. Nosotros partimos de una idea de generar una serie de mobiliario más dirigido a particulares, pero por el tipo de estructuras e instalaciones que planteábamos parecía mejor buscar un público más empresarial, más de una administración pública grande. Yo creo que eso fue uno de los toques fundamentales que nos aportó el programa. Otro ha sido la oportunidad de generar un montón de relaciones con empresas privadas que seguramente antes no estaban dentro de nuestro ámbito de actuación, y eso también te permite tener una mirada diferente y una perspectiva diferente del proyecto.

¿Qué es lo que más destacarías del programa?

Me quedo sobre todo con el tema de las relaciones sociales y el poder acercarnos a otras entidades a las que antes tal vez no estábamos tan acostumbrados a acceder.

 

 

AFTERSHARE.TV os premió con el diseño de una campaña que ya está en marcha. ¿Qué ha supuesto para vosotros?

La campaña es una herramienta que nos faltaba. En ella, a nosotros nos interesaba, sobre todo, poner en valor el tipo de instalación, el tipo de producto, el tipo de mobiliario que tenemos y el valor añadido que podemos dar, más allá de lo que es la historia social o la misión social que tenemos como empresa, que es la inserción de personas con trastorno mental. Nosotros íbamos encaminados mucho a eso, pero AFTERSHARE.TV también nos ha llevado un paso más allá. El primer claim que nosotros teníamos, Madera + Arte + Locura, lo han llevado un paso más allá y, además, hemos conseguido generar dos productos diferentes: uno que es el ‘Catalóco’, que responde a nuestra primera necesidad, y el otro un video que viene a ser como el making of de cómo se hizo ese ‘Catalóco’, que nos permite también hablar de nuestra misión social y nuestra lucha contra el estigma social que sufren las personas con trastorno mental grave.

¿Cómo se vive la experiencia de grabar una campaña con los propios trabajadores?

Grabar una campaña con los propios trabajadores fue una experiencia religiosa para todos. Hemos creído siempre, desde el primer momento, que ellos tienen que ser partícipes de este proyecto, que tienen que vivirlo como propio y que, por lo tanto, ellos tienen que ser actores principales, tanto en el desarrollo de las instalaciones, productos o mobiliario que hagan como también en la comunicación.

¿En qué punto está Gudwud y cuáles son los futuros pasos del proyecto?

Estamos en un punto en el que tenemos que ver cómo planteamos escalar el proyecto. A parte de esta primera línea de ferias, eventos, festivales, temas decorativo-artístico y demás, hemos creado otras líneas diferentes: hemos conseguido firmar un convenio con un estudio de arquitectura para hacer casas modulares, hemos hecho un proyecto piloto con Estrella Damm para, a partir de sus palés reciclados, generar sus papeleras…  Así que estamos en un punto de ver cómo escalamos un poco este proyecto, cómo conseguimos recursos que vayan más allá de las subvenciones y que nos permitan doblar el número de trabajadores.

 

El programa B-Value es una experiencia que vale mucho la pena y permite dar un empujón a la idea que tú tienes para transformar el mundo.

 

¿Qué diríais a una entidad que esté pensando en presentarse al programa?

Yo le diría que se presente, porque como decíamos antes, es uno de los mejores masters que puede haber para entidades del tercer sector en este momento. Pero también les diría que, si se presentan, no lo hagan por presentarse, sino que vayan decididos porque hay que currar y hay que buscar tiempo para hacer documentos, para hablar, para ver vídeos, para las semanas intensivas… Les diría que busquen un buen equipo y, si puede ser, un equipo de profesionales que no tengan nada que ver entre ellos. Si pueden encontrar, por ejemplo, un economista, un psicólogo y un diseñador, como es nuestro caso, mejor. Y que se apunten y que disfruten porque yo creo que es una experiencia que vale la pena y te permite dar un empujón a la idea que tú tienes de transformar el mundo.