Cuando China notificó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) los primeros casos de una neumonía severa de origen desconocido, pocos imaginaban la crisis sanitaria y humanitaria que esta iba a provocar. La misma comunidad científica china secuenciaba el genoma del coronavirus pocas semanas después y, desde entonces, cientos de centros de investigación a nivel mundial han estado llevando a cabo proyectos para avanzar en el tratamiento, la detección y la prevención contra el virus SARS-COV-2, causante del Covid-19. Pero, en este contexto, no solo la comunidad científica se ha volcado en encontrar soluciones para la cura y el tratamiento de la enfermedad, también las empresas, los emprendedores, las entidades del tercer sector y la sociedad en general está aportando su experiencia y su iniciativa para luchar contra el coronavirus y todas sus consecuencias sociales y económicas. 

En este artículo hacemos un pequeño resumen (que puedes ampliar en este documento) de algunos de los avances presentados hasta la fecha en nuestro país en relación al tratamiento, la detección y la prevención: 

 

Tratamiento del coronavirus

En el campo del tratamiento del COVID-19, identificamos dos grandes líneas de trabajo: 

 

  • Tratamiento farmacológico

En el campo farmacológico, múltiples estudios clínicos están en marcha. Muchos de ellos están orientados a probar medicamentos ya existentes

    • Redemdesivir: un antivírico que se desarrolló para el tratamiento del virus del Ébola y también del virus de Marburg y se cree que también podría funcionar para otro coronavirus, el MERS. 
    • Lopinavir y Ritonavir: se utilizan para el tratamiento del VIH, el virus que provoca el sida, que tiene algunos mecanismos del ciclo viral parecidos al coronavirus.
    • Interferon beta: es una molécula antiinflamatoria que se utiliza, entre otros, para el tratamiento de la esclerosis múltiple. 
    • Hidroxicloroquina: es un medicamento para combatir la malaria, el lupus o la artritis reumatoide y, según algunos estudios preliminares serviría también para reducir la carga viral de los infectados por coronavirus. 

El estudio clínico de estos tratamientos está siendo liderado en Catalunya por los doctores Bonaventura Clotet y Oriol Mitjà, con el apoyo del Hospital Germans Trias i Pujol, la Fundación de Lucha Contra el Sida y la Fundación IrsiCaixa

 

 

Biocat hace aquí una interesante recopilación de otras 17 iniciativas catalanas contra el coronavirus. Y, a nivel mundial, existen otros numerosos estudios e investigaciones sobre antivirales y vacunas. El catedrático en Microbiología de la Universidad de Navarra, Ignacio López-Goñi, hace un resumen en este artículo de The Conversation.

 

  • Respiradores para las UCI

Otro campo del que se está hablando mucho en los últimos días es el de los ventiladores mecánicos, ya que se estima que la necesidad de los hospitales para estos aparatos excederá las existencias entre 6 y 10 veces el número de ventiladores existentes. Por ello, numerosos agentes están trabajando en nuevos modelos que se puedan fabricar de manera más rápida y utilizar en los casos más graves en los que los pacientes deben ser intubados para poder respirar.

    • Más producción de ventiladores homologados

La mayoría de gobiernos y autoridades sanitarias han acelerado la producción de respiradores. Dada la complejidad y el limitado número de productores (en España solo hay dos empresas que hacen este producto), en la mayoría de los países, otras industrias (principalmente la del automóvil) están poniendo a disposición sus recursos productivos para facilitar las piezas necesarias para fabricarlos o directamente ponerse a fabricar ellos. Es el caso de General Motors, Ford, Jaguar, Rolls Royce, Fiat y Ferrari o el de SEAT, Renault y Grupo Mondragón en España.

    • Producción de piezas en 3D 

Para compensar la falta de piezas o la demora en traerlas de otros países, se está optando por suplir esa necesidad con redes de impresoras 3D, ya sean de pequeñas empresas o particulares, que estos días se suman no solo a la impresión de componentes para respiradores, sino también a la creación de equipos de protección individual, principalmente viseras y máscaras. 

    • Nuevos modelos de ventiladores de bajo coste

Ante tal problemática, otra iniciativa, puesta en marcha por los grupos de makers y centros tecnológicos, es la creación de unos ventiladores mecánicos de bajo coste, principalmente basados en prototipos ideados por el Massachusetts Institute of Technology (MIT). En este contexto, varios prototipos están siendo probados por distintos hospitales y, en el caso de que la Agencia Estatal de Medicamentos y Productos Sanitarios los aprobase como producto sanitario, se podría proceder a su industrialización y uso clínico. Proyectos como el Leitat 1 o el OxyGEN en Catalunya, u otros pioneros en Zaragoza o el Reesistencia Team de Asturias, están abriéndose camino en esta línea. 

 

 

    • Uso de ventiladores domésticos 

Además de esos respiradores para los casos más graves, para aquellos pacientes que no necesitan entrar en la UCI, se están aprobando iniciativas como el uso de ventiladores más sencillos y domésticos como, por ejemplo, los que utilizan en sus domicilios personas con problemas de apnea en sueño. 

 

Detección del coronavirus

En España, los tests disponibles hasta ahora eran basados en cultivos o en análisis de sangre, lo que hacía retrasar los resultados varios días o no conseguía el mismo nivel de fiabilidad. Teniendo Corea del Sur como referente en el diagnóstico rápido y preventivo de la enfermedad, muchas empresas de biotecnología de nuestro país están desarrollando tests genéticos que son capaces de revelar resultados en pocos minutos. Los dos proyectos catalanes más destacados son:

  • Stat-Dx de Barcelona, del grupo Qiagen, que desarrolla un sistema para detectar el virus en una hora a partir de una muestra de la parte posterior de la nariz y la garganta, 
  • CONVAT, un proyecto impulsado por el Institut Català de Nanociència i Nanotecnologia que permitiría detectar el virus en unos 30 minutos usando nanotecnología biosensora óptica y sin necesidad de hacer un análisis en laboratorio.

 

Vacunas para prevenir el Covid-19

 

En paralelo a la búsqueda de los tratamientos para atender a los actuales casos de coronavirus, los centros de investigación se han puesto en marcha para encontrar la vacuna con la que prevenir futuros contagios: 

  • En España la investigación pública de la vacuna la lidera el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC, que ha recibido una ayuda de cinco millones de euros del estado con este fin. 
  • En paralelo, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), también ha dado luz verde al inicio de dos ensayos clínicos con casos moderados. Ya se han comenzado a reclutar pacientes en los hospitales de La Paz, el Clínic, Cruces, el Vall d’Hebron, el Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, el Ramón y Cajal, el 12 de Octubre y el Carlos Haya de Málaga. 

A nivel internacional, quizás las dos investigaciones más destacadas son:

  • La que se lleva a cabo en Estados Unidos, liderada por la compañía de biotecnología Moderna Inc., con el apoyo del Kaiser Permanente Washington Health Research Institute (KPWHRI) en Seattle y el National Institute of Allergy and Infectious Diseases (NIAID).
  • La promovida en China por la empresa CanSino Biologics, que en el pasado ya desarrolló una vacuna para el virus del ébola.

Mientras llega esa vacuna, la mejor manera de prevenir la propagación del virus es, como informan las autoridades, el distanciamiento social, el uso de la equipación adecuada y la higiene.

 

 

También, se debe recordar que una de las medidas más importantes que deben seguir las personas con posibles síntomas de infección es no salir de casa e informarse primero mediante los servicios de atención telefónica. En este contexto, el Grupo DKV ofrece, gratis y para todo el público, el servicio de telemedicina de su plataforma integral de salud digital “Quiero cuidarme. Cualquier persona que necesite tener una consulta médica (sobre el coronavirus o sobre cualquier otra patología común) podrá ser atendida telemáticamente por médicos del sector público o privado que ofrecen su tiempo libre de forma altruista. De esta manera se ayudará a descongestionar los hospitales para que puedan concentrarse en atender los casos más graves de coronavirus, además de evitar contagios en los desplazamientos a centros médicos.