444,1 millones de euros, está es la cifra por la que José Manuel Villanueva y Lucas Carné, fundadores de Privalia, vendieron su empresa a la compañía francesa Vente Privee en 2016.

Durante el XI Ship2B Demo Day, que celebramos el pasado mes de junio en ESADE, tuvimos la ocasión de presenciar un cara a cara entre Villanueva y Dani Sánchez, cofundador de Nauta Capital -uno de los fondos de inversión que apostaron por Privalia-, donde analizamos el viaje de un emprendedor desde sus inicios, hasta llegar al éxito.

Privalia fue fundada en 2006, después de que sus fundadores hubieran trabajado juntos en BAIN & Company, consultora estratégica con sede en Boston. “Lucas y yo somos casi una pareja. Hubo momentos en que lo hacíamos todo juntos e incluso ahora, cuando viajamos juntos, seguimos compartiendo la habitación de hotel”, explica Villanueva. Como en todo emprendimiento, el equipo es un elemento fundamental, “desde Nauta Capital, nos gusta decir que invertimos en equipos y José y Lucas son un ejemplo de equipos en los que nos gusta apostar”, señala Sánchez.

Cuando Privalia fue adquirida, diez años después de su constitución, la empresa facturaba alrededor de 500 millones de euros anuales. “El trayecto fue muy bonito, pero intenso. Ha habido muchos momentos muy duros, donde hemos tenido que hacer sacrificios, nos comenta Villanueva, a lo que añade que aun así, “cuando te gusta lo que estas haciendo, todos estos sacrificios y problemas que van surgiendo los haces con gusto”.

“Al inicio, notaba mucha inestabilidad en el proyecto y, aunque teníamos la sensación de seguir avanzando, no éramos capaces de visualizar la meta, esta era la sensación del equipo fundador durante los primeros años de vida de la compañía. Pero todo eso cambio a finales de 2007, según Villanueva, “el acuerdo comercial que cerramos con Nike nos hizo dar un salto en el proyecto y fue realmente el momento donde nos dimos cuenta que esto iba en serio”.

Finalmente, Sánchez y Villanueva analizaron el estado actual del ecosistema emprendedor en España, donde Sánchez señala que “actualmente hay muchos más agentes que permiten impulsar el emprendimiento, como son las incubadoras o aceleradoras, y también hay más recursos financieros para las startups, con respecto a la época de inicio de Privalia”. Villanueva, por su parte, nos aclara que “aunque nosotros no teníamos acceso a tantos agentes de inversión como los que hay ahora, creo que no es más fácil cerrar rondas de inversión, ya que también existe más demanda por parte del mundo emprendedor”.