Carlota Pi: “Estamos aquí para cambiar el mundo y esto se hace traccionando, consiguiendo grandes cifras y movilizando a gran cantidad de gente”

ImpactAdventurer: Entrevistamos a Carlota Pi

Carlota Pi necesita pocas presentaciones. Junto a Oriol Vila y Ferran Nogué fundó hace casi 10 años Holaluz, compañía eléctrica que no solo ofrece energía 100% verde, sino que busca cambiar el modo en el que las personas se relacionan con esa energía. Además, será ponente en el próximo S2B Impact Forum, que se celebrará del 9 al 13 de noviembre. Con ella estrenamos nuestra nueva sección multicanal #ImpactAdventurers. ¡Estate atento a nuestras redes sociales para disfrutar de la entrevista completa!

Acaban de elegir a HolaLuz como la número 1 del ranking mundial de ESG en compañías eléctricas de Sustainalytics. ¿Qué significa para una compañía como la vuestra lograr esto?

Ha sido para nosotros un absoluto privilegio y un subidón de energía. Es verdad que nosotros nacimos ya con este propósito trascendente de construir un mundo 100% renovable y un modelo de compañía donde todas las personas nos podamos desarrollar hasta alcanzar la mejor versión de nosotros mismos, pero es crucial tener un externo autorizado que diga que, efectivamente, “lo están haciendo bien”. Nosotros dudábamos y pensábamos ¿del mundo? Y sí, es la número uno en compañías eléctricas, la número 12 en servicios y el 226 del ranking total, dentro de un universo de casi 12.000 compañías. 

A día de hoy contáis con más de 200.000 clientes y facturáis más de 200 millones de euros. ¿Esperabais este resultado cuando emprendisteis el proyecto?

Sí. De hecho este y más. Nosotros estamos luchando para alcanzar 1 millón de clientes a final de 2023 y esto nos pondría en una facturación aproximada de 1.000 millones. Estamos aquí para cambiar el mundo, para conseguir un mundo energético 100% renovable, y esto se hace traccionando, consiguiendo grandes cifras y movilizando a gran cantidad de gente. 

 

 

Holaluz lo pusisteis en marcha tres emprendedores. ¿Cómo habéis hecho para sobrevivir emprendiendo juntos durante 10 años?

Este es el gran secreto, es el ingrediente secreto de nuestra fórmula. Oriol Vila, Ferran Nogué y yo nos conocimos estudiando el MBA en IESE. Ahí aprendimos de un profesor, José Antonio Segarra, que una compañía se puede convertir en una herramienta para cambiar el mundo. Para nosotros esto fue una revelación, porque pensábamos que esta tarea estaba destinada simplemente a gobiernos u ongs. Y así lo hicimos, montamos Holaluz para hacer del mundo un lugar mejor. Desde entonces, hace ya prácticamente 10 años, hemos invertido mucho tiempo, mucha energía y mucha alegría en cuidar y construir nuestra relación. Los tres tenemos energías muy diferentes, personalidades y caracteres muy diferentes y también muy complementarios, y la magia es conseguir que esta música suene de manera armónica. Creo claramente que esa es una de nuestras grandísimas fortalezas como equipo.

Y, ¿qué aprendizajes os lleváis de esta trayectoria?

Aprendemos cada día de todo. El aprendizaje más fuerte que hemos tenido, quizás, es que la cultura de una compañía lo es todo. Cuando acabas de empezar una compañía y te dicen esto, no le das tanta importancia, pero después te das cuenta que es la clave, porque al final las personas lo son todo, las compañías no son nada. Lo importante es construir ese grupo humano de personas individuales que luchamos por los mismos objetivos. Hacer cosas todos los días para que esta cultura tenga fuerza, tenga potencia y sea lo que dirige todas nuestras acciones es la clave de que la compañía vaya adelante. 

 

Fomentar la cultura corporativa

En varias ocasiones habéis salido como empresa ejemplo en la relación con los trabajadores. ¿Cuál es vuestro modelo de gestión de personas? 

Nosotros trabajamos, como os decía antes, en fomentar una cultura corporativa fuerte basada en estos cinco valores, que ponemos bajo un acrónimo que llamamos Shake:

  • Decir las cosas como son,
  • poner siempre a las personas primero,
  • pasarlo bien, 
  • cualquier cosa es posible, solo hay que buscar el camino, 
  • y seguir remando. 

Después también tenemos un modelo organizativo que ha ido evolucionando con el tiempo y que ahora se divide esencialmente por equipos con propósito. Es decir, en vez de tener un equipo de finanzas, uno de marketing o uno de operaciones, tenemos equipos que se encargan de tareas end to end. De esta manera, hacemos un trabajo mucho más transversal, que empodera más a las personas, que tiene un objetivo claro… Y estos equipos se construyen y se desmontan en función de las necesidades estratégicas que tenemos a nivel de compañía. Y esto hace también que tengamos una relación, pienso, más fluida. A pesar que nosotros somos una compañía cero jerárquica, a veces se generan unos muros invisibles que trabajamos por romper. 

Suponemos que ha habido muchos baches en el camino hasta llegar a donde estáis hoy: conseguir la confianza de la gente, adaptarse a las normativas respecto a las energías alternativas, etc. ¿Cómo habéis superado estas dificultades? 

Uno de los valores de Holaluz es “es posible”. Con esto en la cabeza y en base a nuestra misión -nosotros estamos aquí para conseguir un planeta 100% renovable y construir un modelo de compañía donde todos podemos llegar a la mejor versión de nosotros mismos-, cualquier cosa es posible. Entonces nos marcamos unos objetivos, vemos cuál es nuestra siguiente meta y buscamos la manera. En ningún caso decimos esto no se puede hacer, esto la regulación lo impide… porque a lo mejor lo impide ahora, o a lo mejor esto no se puede hacer así, pero siempre buscamos otra manera. 

¿Ha habido algún momento en que pensarais en tirar la toalla?

A veces la gente me pregunta esto y pienso realmente que no, nosotros nunca hemos pensado en tirar la toalla y nunca hemos pensado que esto no va a ir bien. A nosotros esto nos va a ir bien sí o sí. 

 

Salida al Mercado Alternativo Bursátil

Hace casi un año salisteis al Mercado Alternativo Bursátil (MAB). ¿Por qué decidisteis salir a bolsa y en qué os ha ayudado?

Decidimos salir a bolsa porque estábamos buscando una capitalización para hacer evolucionar la compañía al siguiente nivel. Nosotros hicimos solamente una ronda con un venture capital que puso cuatro millones a principios de 2016. Hasta ese momento habíamos estado bootstrap durante cinco años, porque nuestro modelo de negocio es el de vender con margen a clientes que pagan para poder monetizar y poder reinvertir todo este margen que generamos en captar nuevos clientes, porque creemos que necesitamos un tamaño crítico mínimo para realmente tener un impacto y para estar alineados con este propósito de conseguir un mundo 100% renovable. Ahí seguimos y entonces vimos que teníamos dos caminos posibles: seguir cómo estábamos, que era un camino cómodo, o ser fieles al propósito fundacional de la compañía y, por lo tanto, pasar al siguiente nivel. Ahí se nos apareció la foto del profesor Segarra: “una compañía también puede ser una herramienta para cambiar el mundo”. Y nosotros estamos aquí para cambiar el mundo, así que decidimos tomar el camino de pasar al siguiente nivel y, después de plantear varias opciones, decidimos salir al mercado de capitales.

Con la operación más grande de la historia… 

Sí, hicimos la operación más grande que se ha hecho en la historia en el mercado alternativo, con una OPV de 40 millones de euros. En julio de 2019 hicimos un pre-OPV deal con un fondo de pensiones vasco que se llama Geroa, y la salida a bolsa fue el 29 de noviembre. 

Un año después las cosas han cambiado mucho. ¿Qué os ha supuesto a vosotros y cómo habéis enfrentado la crisis del Covid-19?

Nosotros el 12 de marzo mandamos a todo el mundo a casa, ya viendo que esto iba para largo. Ahí decidimos, como siempre cuando estás en una situación de incertidumbre, que la única brújula a la que te puedes coger son tus valores. Nosotros decidimos no despedir a nadie, seguir invirtiendo en desarrollar los proyectos que ya teníamos encima de la mesa y enfocarnos, sobre todo, en la cohesión y el sentimiento de comunidad que generamos día a día en Holaluz y que en la distancia es más difícil: vídeos diarios, comunicación diaria, canal de slack ad hoc para colgar anuncios cada día para ver cómo van las cosas… Ahora, para la gestión de este new normal estamos pensando en otras cosas, y nos inspiramos mucho, por ejemplo, en lo que hacen los colegios, buscando aplicar esos planes de apertura segura para que podamos venir a la oficina físicamente unos cuantos días a la semana para reconectar, para encontrar esta parte de la conexión humana que a través de las pantallas es mucho más difícil. 

 

Economía verde

¿Crees que la crisis provocada por esta pandemia puede ser el surgimiento de una nueva economía más verde?

Totalmente. De hecho, nosotros hemos estado batiendo récords de venta cada semana. Perdonarme que utilice estas palabras, porque es verdad que está generando y genera mucho sufrimiento en mucha gente, pero también tenemos que agradecerle al coronavirus que esté acelerando un proceso de transformación, que de otra manera a lo mejor nos hubiera costado más tiempo. Y el punto es que, hoy en día, las personas somos 100% conscientes de que nuestros actos individuales tienen un impacto fortísimo en el bien común. 

¿Qué papel juegan los valores y el impacto en el futuro de la economía?

Esta dicotomía de los 90, de que para ganar dinero hay tener pocos valores, es claramente mentira. Nosotros tenemos la expectativa de ganar dinero y construir valor corporativo para los accionistas de Holaluz, pero siempre haciendo bien las cosas y siendo una herramienta para cambiar el mundo. Y esto, que a lo mejor hace 10 años sonaba algo raro, hoy en día es lo más normal. De hecho, precisamente conectando con la primera pregunta sobre el rating ESG, hay muchísimos fondos en el mundo que solamente invierten en compañías de impacto, en compañías que tienen un propósito de ganar dinero accionando un propósito trascendente que genuinamente quiere transformar el mundo para mejor. 

¿Cuáles son los retos de futuro para Holaluz?

En Holaluz tenemos un propósito muy fuerte: conseguir un mundo 100% renovable. La siguiente meta para nosotros es a finales de 2023, donde queremos alcanzar un millón de clientes 50.000 instalaciones de placas solares fotovoltaicas, en este formato de generación distribuida para conseguir este paso fuerte hacia la revolución. Y este es nuestro foco ahora. ¿Más allá? The sky is the limit


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