Inversión sistémica y blended capital: claves para el cambio estructural

Inversión sistémica y blended capital - artículo Ship2B Impact Forum25

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Las 5 conclusiones de la 12a edición del Ship2B Impact Forum

La 12a edición del Ship2B Impact Forum volvió a convertir Barcelona en el punto de encuentro de la Economía de Impacto con la celebración del Ship2B Impact Forum 2025; impulsado por Fundación Ship2B junto a Impact Hub, Ashoka España, Ship2B Ventures y la Generalitat de Catalunya. Más de 600 líderes de empresa, inversión, filantropía, sector público y emprendimiento social compartieron una misma pregunta de fondo: ¿cómo pasamos de soluciones individuales a transformaciones colectivas?

​​El lema de esta edición —“Del impacto individual al impacto colectivo”— marcó el tono de las conversaciones. En las últimas ediciones se han logrado avances importantes impulsando startups y proyectos de alto impacto social, así como nuevos vehículos de financiación orientados al impacto. Sin embargo, estos avances por sí solos no son suficientes para abordar los grandes retos actuales. Por ello, esta edición puso el foco en cómo impulsar cambios en los sistemas y en la colaboración entre actores para generar impacto colectivo.

La jornada comenzó con la keynote de Alison Fort, CEO de TWIST, quien lanzó una pregunta clave para el resto del día: ¿qué es realmente la inversión sistémica y qué implica abrazarla? Más allá de instrumentos concretos, su intervención invitó a mirar los problemas como sistemas complejos e interconectados, y a entender que transformar un sistema exige algo más que financiar soluciones aisladas.

Uno de los espacios que mejor condensó esta reflexión fue la ponencia “The Power of Blended Capital: Integrating Philanthropy, Impact, and Public Capital for Systems Change”, que reunió a Irene Arias (fundadora e inversora), Uli Grabenwarter (Director Equity Investments en European Investment Fund), María Ángeles León (CEO de Global Social Impact Investments) y Ángela Pérez (Chair & CEO de COFIDES), moderados por Zazie Tolmer (Consultora en CoIntent).

A partir de estas conversaciones —y del conjunto del Forum— emergen cinco conclusiones clave.

Una de las ideas más repetidas durante el Forum fue que el error habitual es comenzar por el instrumento financiero en lugar de por el problema.
Como señaló en el arranque del panel Uli Grabenwarter, Director Equity Investments en el European Investment Fund:

Si el objetivo es el cambio sistémico, el punto de partida debe ser la comprensión profunda del reto: sus causas estructurales, sus interdependencias, los actores involucrados y las dinámicas que lo sostienen.

En la apertura del Forum, Alison Fort reforzó esta misma idea desde el marco de la inversión sistémica. Explicó que los sistemas son adaptativos y complejos, y que intervenir en una parte afecta al conjunto. A través del modelo de los “tres horizontes”, recordó que el sistema actual, las innovaciones emergentes y la visión futura conviven simultáneamente.
Sin esa mirada amplia, incluso las innovaciones pueden terminar reforzando el sistema que pretendían transformar.

En este sentido, otra reflexión de Irene Arias, fundadora e inversora, resonó con fuerza:

Solo cuando entendemos el problema desde el territorio, desde las comunidades y desde quienes lo viven, tiene sentido diseñar el capital adecuado. El orden importa. Y ese cambio de secuencia —del dinero al problema— marca un punto de madurez en la Economía de Impacto.

Alison Fort, CEO TWIST - Key note “What is Systemic Investing and What it Takes to Embrace it?” 
Alison Fort, CEO TWIST – Key note “What is Systemic Investing and What it Takes to Embrace it?” 

La expresión blended capital suele asociarse a la combinación de filantropía, inversión de impacto y capital público. Sin embargo, en el Forum quedó claro que la cuestión no es únicamente técnica o financiera.

El verdadero reto es integrar lógicas distintas:

  • – distintos horizontes temporales,
  • – diferentes expectativas de retorno,
  • – niveles de riesgo diversos,
  • – y culturas institucionales que no siempre hablan el mismo idioma.

Como Ángela Pérez, Chair & CEO de COFIDES, señaló en la conversación:

En otras palabras, el blended capital no es únicamente una arquitectura financiera; es una arquitectura relacional y de gobernanza. Implica construir confianza entre actores que históricamente han operado en esferas separadas.

Otra conclusión transversal fue que el impacto colectivo exige la participación activa del sector público.

La innovación puede surgir desde el emprendimiento.
La filantropía puede asumir riesgos tempranos.
La inversión privada puede aportar eficiencia y disciplina.

Pero la escala sistémica —la capacidad de transformar estructuras— requiere políticas públicas, marcos regulatorios y capital institucional.

Como apuntó Ángela Pérez:

Esta afirmación no desmerece el papel de la iniciativa privada; lo contextualiza. El cambio sistémico no es la suma de esfuerzos individuales, sino la coordinación entre niveles: local y global, privado y público, financiero y comunitario.

Ponencia “The Power of Blended Capital: Integrating Philanthropy, Impact, and Public Capital for Systems Change” con Irene Arias, Uli Grabenwarter, María Ángeles León, Ángela Pérez y Zazie Tolmer
Ponencia “The Power of Blended Capital: Integrating Philanthropy, Impact, and Public Capital for Systems Change” con Irene Arias, Uli Grabenwarter, María Ángeles León, Ángela Pérez y Zazie Tolmer

En línea con esta reflexión, Uli Grabenwarter expresó con claridad: 

El impacto ocurre en el territorio, en los emprendedores, en las comunidades, en las empresas que transforman cadenas de valor, en los proyectos que generan empleo y cohesión social.

En el panel, María Ángeles León, CEO de Global Social Impact Investments,  compartió el ejemplo de un hotel en una zona rural que, más allá del capital financiero, necesitó capital humano y capital social para funcionar. Sin red comunitaria, sin integración local, sin tiempo y paciencia, el proyecto no habría generado el cambio esperado.

Como señaló:

Esta mirada conecta también con el concepto de “policapital” introducido por Alison Fort en su keynote: no solo capital financiero, sino también capital humano y capital social como elementos imprescindibles para activar transformaciones sistémicas.

El capital financiero es una pieza del sistema. Sin capacidades, sin liderazgo local y sin conexiones entre actores, no hay transformación duradera.

Si el objetivo es colectivo, también debe serlo la gobernanza.

Durante la conversación, Zazie Tolmer, consultora en CoIntent, interpeló directamente al panel con una pregunta incómoda pero necesaria: ¿qué estamos dispuestos a ceder como inversores? ¿Qué modelos de decisión debemos revisar si queremos trabajar de forma verdaderamente colaborativa?

La inversión sistémica, como apuntó Alison Fort, no es solo un cambio técnico, sino un cambio de mentalidad. Implica reconocer nuestro papel dentro del sistema, comprender las dinámicas de poder y asumir una intencionalidad clara hacia el futuro que queremos construir.

El cambio sistémico exige compartir poder, integrar más voces en el diseño de soluciones y aceptar mayor complejidad. También implica aprender colectivamente. Se destacó la importancia de compartir no solo éxitos, sino también fracasos, como fuente de inteligencia colectiva. En contextos complejos, nadie tiene todas las respuestas; avanzar requiere espacios donde se puedan intercambiar aprendizajes con humildad.

Más que ofrecer respuestas definitivas, la moderación de Zazie Tolmer ayudó a enmarcar la conversación como un proceso de aprendizaje compartido. Cuando se trata de transformar sistemas complejos, ninguna organización tiene todas las respuestas.

El Ship2B Impact Forum 2025 no ofreció recetas cerradas. Tampoco pretendía hacerlo. Lo que dejó fue una evolución clara en la conversación.

La Economía de Impacto está entrando en una nueva fase. No se trata de sustituir  el impacto individual por el colectivo, sino de integrarlo en una mirada más amplia. Los proyectos, las startups y las iniciativas concretas siguen siendo el motor del cambio. Pero para que ese cambio escale y transforme estructuras profundas necesita conectarse con algo mayor. 

En ese sentido, la transición que se percibe es esta:

  • – seguir impulsando proyectos individuales con impacto tangible,
  • – pero trabajando cada vez más desde una lógica sistémica;
  • – mantener la innovación y la experimentación,
  • – y reforzar al mismo tiempo la coordinación, la gobernanza y la colaboración entre actores.

Si el lema fue “del impacto individual al impacto colectivo”, la conclusión podría resumirse así: el siguiente salto no depende únicamente de movilizar más capital, sino de organizarlo mejor y ponerlo al servicio de una comprensión compartida de los problemas.

En ese tránsito, el blended capital aparece no como una solución mágica, sino como una herramienta útil dentro de una visión más amplia: una visión donde filantropía, inversión y sector público trabajan de manera complementaria para generar transformaciones sostenibles.

El reto ahora es mantener esta conversación más allá del Forum y traducirla en estructuras, alianzas y decisiones concretas. Porque el cambio sistémico no es un evento; es un proceso colectivo en construcción.

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