La crisis sanitaria provocada por el coronavirus ha puesto de manifiesto la importancia de la colaboración entre los diferentes agentes médicos, sociales y asistenciales para facilitar la accesibilidad a los diferentes servicios y garantizar la continuidad de los cuidados, tanto de los propios afectados por el Covid-19 como del resto de personas con patologías y necesidades específicas. Ahora es esencial llevar esos procesos de coordinación, integración y complementariedad más allá de este período e integrarlos en la manera de entender y atender la salud en su conjunto (bienestar físico, mental y emocional). 

En Ship2B creemos que los hospitales dejarán de ser el centro de los servicios de salud, convirtiéndose en un espacio más abierto que fomente la prevención, la generación de conocimiento y riqueza, la investigación, etc. Mientras, el usuario-paciente tendrá cada vez un papel más clave, con las nuevas tecnologías como solución proactiva y personalizada que lo involucrarán de forma activa y lo empoderará en la gestión de su propia salud, pero sobre todo en la mejora de su calidad de vida

Toman aquí especial relevancia algunos de los denominados colectivos vulnerables que, dadas sus necesidades médicas y asistenciales, encontrarán en este nuevo sistema integrado y en la tecnología soluciones que les aporten mayor autonomía y bienestar. En este contexto, en Ship2B nos centramos en tres públicos: gente mayor, enfermos crónicos y personas con discapacidad, que representan el 35% de la población mundial. 

 

Gente mayor

España, según los datos, será el 4º país con mayor media de edad para 2030 y, según la ONU, en 2050 se podría convertir en el más envejecido del mundo, con un 40% de población por encima de los 60 años. Además, la esperanza de vida en nuestro país es casi tres años más alta que la media europea. En todo el mundo, esta población mayor de 60 años era de 900 millones en 2015 y se espera que llegue a los 2.000 millones en 2050. ¿Qué problemáticas puede comportar este incremento de gente mayor?

  • Con el incremento de la edad, la esperanza de vida sin ninguna enfermedad o discapacidad disminuye, empeorando la autonomía y la calidad de vida de las personas. 
  • Un 24% de las personas mayores de 65 años vive sola, porcentaje que incrementa hasta el 36% a partir de los 85 años. Muchos de ellos tampoco tienen cerca a quien pueda preocuparse de cubrir sus necesidades básicas.
  • El 61% de las personas mayores tiene problemas para llegar a final de mes. Esto, entre otros, ha provocado que un 6,8% de personas mayores haya renunciado a alguno de los medicamentos prescritos por su médico para evitar pagar más. 
  • El sistema de pensiones está en riesgo porque el número de pensionistas pasará de 9 a 15 millones en 2050, y los nuevos jubilados perderán hasta un 30% de poder adquisitivo. 

 

Enfermos crónicos

Las enfermedades crónicas son aquellas de larga duración y, por lo general, de progresión lenta. En España, un 53% de la población sufre de una enfermedad crónica, siendo la hipertensión arterial, el dolor lumbar y el colesterol alto, seguido de dolor cervical, migraña, depresión, ansiedad crónica, diabetes y tiroides las más destacadas. A nivel mundial, este tipo de enfermedades son las responsables del 63% de las muertes, con las enfermedades cardiovasculares, los ataques cardíacos, el cáncer, las enfermedades respiratorias y la diabetes como principales causas de mortalidad. ¿Qué repercusiones tienen estas enfermedades crónicas?

  • Como comentábamos en el punto anterior, más del 64% de las personas mayores de 65 años padecen un problema de salud o una enfermedad crónica. La demencia es una de ellas y España es el tercer país del mundo con la mayor prevalencia de esta enfermedad, alrededor del 6,3%. 
  • Las enfermedades crónicas tienen repercusiones sociales y económicas, como la reducción de los salarios, la fuerza laboral y la productividad, así como el aumento de las jubilaciones anticipadas o las declaraciones discapacidad. El 10% de la población deja su trabajo por razones de salud.
  • El 80% de las consultas en atención primaria son para pacientes crónicos y representan el 70% del gasto sanitario. Los trastornos cerebrales cuestan 800 billones de euros por año en Europa.
  • Las personas con enfermedades crónicas no solo son los principales demandantes de servicios de salud, sino también de servicios sociales como ayudas para la dependencia. Actualmente no hay coordinación entre ambos.
  • Solo el 50% de las personas en los países en desarrollo no se adhieren a los tratamientos.

 

Personas con discapacidad

Más de 1.000 millones de personas en todo el mundo (un 15% de la población) sufre alguna forma de discapacidad. En España, uno de cada cinco hogares vive con una persona con discapacidad y la tasa de paro de este colectivo supera el 26%. ¿Qué otras cifras destacan de este colectivo?

  • Las tasas de discapacidad están aumentando a causa del envejecimiento de la población y el aumento de las enfermedades crónicas, entre otras causas.
  • A mayor grado de discapacidad, menores niveles formativos. Solo un 6% de las personas con discapacidad tiene una titulación universitaria en España.
  • Tres de cada diez personas con discapacidad viven en riesgo de pobreza o exclusión social.
  • En España hay 1,1 millones de personas con discapacidad de tipo físico, con edades comprendidas entre los 16 y los 64 años.
  • Un 47% encuentra dificultades a la hora de pasear por su localidad, y un 35% en los transportes públicos.

¿Cómo podemos contribuir a mejorar la salud y la calidad de vida de estos colectivos?

Impulsando tecnologías e innovaciones sociales que aporten una visión integral de las personas en el cuidado de la salud y el bienestar. Por ello, desde nuestros programas S2B Tech4Health y S2B Tech4Social, buscamos potenciar nuevos proyectos a través de la aceleración e inversión de startups que trabajen en:  

  • La mejora y personalización de los tratamientos.
  • La monitorización y seguimiento de los pacientes (tanto en el hospital como fuera de él).
  • El acceso a las nuevas tecnologías y medical devices.
  • El diagnóstico precoz de enfermedades.
  • El fomento de estilos de vida saludables.
  • El incentivo en la adherencia a los tratamientos.
  • La innovación en el drug delivery.
  • La mejora de la autonomía y la accesibilidad física, cognitiva y sensorial.
  • La inclusión en el día a día de la sociedad, mejorando su autoestima, aumentando su motivación y disminuyendo su posible degeneración cognitiva y física.