Aceleradoras, el aliado clave para impulsar tu startup

Aceleradora Clave Impulsar Startups

Las aceleradoras se han convertido en un instrumento clave para impulsar las startups. La primera aceleradora de empresas se pone en marcha en Cambridge, Massachussets, en 2005. La idea inicial de Y Combinator, según se extrae del último Ranking 2020/2021 de Funcas, era invertir pequeñas cantidades de dinero en un grupo de empresas de nueva creación y apoyarlas durante tres meses con diferentes servicios con el objetivo de obtener beneficios a largo plazo. Solo un año más tarde, la compra por 10-20 millones de dólares de una de sus startups, Reddit, por parte de Condé Nast, hace que este modelo de apoyo a startups se valide y, en consecuencia, se popularice. 

En España la primera aceleradora fue Fivelab, creada en 2007 con varias sedes repartidas por diferentes ciudades. SeedRocket fue la segunda, constituida en 2008, a la que le siguieron Business Booster (2010), Wayra (2011), Plug&Play (2012), y así hasta 215 (entre aceleradoras e incubadoras) que existen en la actualidad, según el informe del Social Innovation Monitor (SIM) y la Asociación Española de Startups.


¿Por qué nacen las aceleradoras?

En los últimos 20 años, el crecimiento de las nuevas tecnologías ha generado cada vez más oportunidades de negocio que ha despertado el interés de muchos emprendedores. No obstante, las nuevas startups creadas se encontraban (y encuentran) con limitaciones que dificultan su evolución o que hacen que fracasen en sus primeros años de vida: poco recorrido de los proyectos, escasa financiación, recursos limitados, conocimientos y habilidades de algunos equipos, etc. En este contexto, y con el objetivo de fomentar y apoyar el emprendimiento, surgen las aceleradoras. 

Una aceleradora puede ser una entidad pública o privada que, a través de un programa (generalmente de duración fija de entre 3 y 12 meses), trabaja con startups para apoyarla en su etapa casi inicial y ayudarla en la configuración de su modelo de negocio, su estrategia de captación de clientes, sus posibilidades de crecimiento e, incluso, la captación de financiación. 


¿Por qué entrar en un programa de aceleración?

“Los recursos (financieros, de equipo, contactos, etc.) con los que cuenta una startup son, generalmente, muy limitados. En las aceleradoras les ayudamos a gestionar mejor esos recursos y les acompañamos en la búsqueda de nuevos, además de apoyarles en la definición precisa de su modelo de negocio, la mejora de la gestión, la identificación de riesgos y su minimización, la optimización del empleo que pueden hacer de los recursos existentes, etc. También les ofrecemos acceso a información, metodología y potenciales clientes o inversores, a los que de otra manera les costaría más acceder”, explica Javier de la Ossa, director de aceleración de Fundación Ship2B. 

“Entrar en un proceso de aceleración te puede ayudar a encauzar el camino. No te garantiza el éxito, pero sí que te garantiza ayuda en no cometer errores que se han podido cometer antes y contar con la experiencia y la guía de mentores o de una organización en ciertas áreas”, añade Tony Paños, director de proyectos de Lanzadera. 

En este sentido, Ramon López, Open Innovation Manager en AGBAR, recuerda que “una startup es una iniciativa promovida por una persona o un pequeño equipo que actúan como emprendedores y que, en muchas ocasiones, es su primera experiencia lanzando un producto o servicio al mercado. En la mayoría de los casos, el emprendedor es un tecnólogo con un amplio conocimiento de su tecnología, pero con carencias en otros aspectos relacionados con el desarrollo de un negocio, como puede ser aspectos financieros, de gestión o de comunicación. Un proceso de aceleración ayuda a orientarlo en todos esos aspectos que no debe descuidar, pero de los que les falta conocimientos”.   

“Cuando uno empieza un negocio, tiene un montón de preguntas y a veces algunas respuestas. Pero esas respuestas muchas veces no están validadas por futuros clientes o por clientes actuales, por lo que tener un proceso y personas que te hacen mantenerte responsable, te ayudan en el proceso, hacen que lo retes, lo estructures… es importantísimo para después asegurarte que no vas a malgastar ni tu tiempo ni tu dinero y que lo que hagas es algo que de verdad el mercado quiere. Muchas veces empezamos enamorados de la solución y no enamorados del problema, y en este contexto es muy fácil enfocarnos demasiado en la parte de la solución y no tanto en el cliente, su problema, sus necesidades”, añade Pablo Santaeufemia, CEO y cofundador de Bridge for Billions.


¿Qué valor le aporta un programa de aceleración a una startup?

“Una aceleradora puede ayudar a las startups a salir al mercado en sus fases iniciales. Para startups que están en proceso de desarrollo de producto, en fase de definición del plan de negocio, participar en una aceleradora puede ayudarles a definir y construir sus productos iniciales, identificar los segmentos de clientes potenciales, definir la planificación más adecuada de su estrategia go to market. En otras palabras, acelerar su salida al mercado y al crecimiento”, refuerza Marta Campillo, Investment Analyst en BStartup, iniciativa de Banco Sabadell para apoyar a jóvenes empresas innovadoras y tecnológicas a desarrollar sus proyectos con las máximas garantías de éxito.

En general, los representantes de las aceleradoras entrevistados para este artículo coinciden en destacar las ventajas que ofrece un programa de aceleración a una startup:

  • Ahorro de tiempo (al ofrecer una metodología que contribuye a acelerar su entrada en el mercado y su crecimiento) 
  • Eficiencia en los recursos (humanos, materiales y financieros)
  • Contactos (con mentores expertos en diferentes disciplinas, corporaciones, inversores, etc.)
  • Preparación para captar inversión

Este es el punto de partida. Después cada aceleradora se especializa u ofrece aspectos diferenciales. “En el caso de los programas de aceleración de Fundación Ship2B, nuestro diferencial es la orientación al impacto, que es el eje sobre el cual gira nuestra misión y visión. Formamos a las startups en impacto, permitiendo que entienda el impacto que generan en el medioambiente y en la sociedad, que lo cuantifiquen, que sean capaces de instaurar un sistema de medición y gestión del impacto y que lo conviertan en una variable más de su modelo de negocio”, explica Cristina Sáenz de Pipaón, manager de nuestro programa S2B Tech4Climate.

En el caso de Go Seeds, el programa de aceleración de AGBAR, “se fomenta la realización de pruebas piloto con startups con la finalidad de convertirse en un primer cliente. Desde Go Seeds se le aporta conocimiento sobre una aplicación real de su tecnología en un ambiente industrial, además de ayudar a la obtención de unos primeros ingresos por ventas. La referencia de haber trabajado como cliente de AGBAR también aporta ventaja a la startup en las rondas de inversión”, asegura Ramón López.

“En nuestro caso, lo que aportamos es un ecosistema, que hemos creado en Marina de Empresas, donde hay unas 300 startups conviviendo con mucho aprendizaje colectivo, con un networking que es muy potente. También un aporte de valor es que les formamos en un modelo de gestión empresarial, que es el que le ha dado éxito a Mercadona, y que pone foco en tener algunas cosas muy claras como poner el cliente en el centro y tener una misión definida y no saltársela”, remarca Tony Paños.

El caso de Bridge for Billions es algo diferente, ya que trabajan como incubadora. “Nuestra meta es ayudar a los emprendedores a pasar del concepto a un negocio validado. Esto significa trabajar desde lo que son clientes, mercado, potencial producto o servicio, modelo de marketing, modelo financiero, plan de impacto y plan de crecimiento. Todo ese planteamiento se tiene que validar durante el programa y después del programa en el mercado”, repasa Pablo Santaeufemia.


¿Cómo funcionan los programas de aceleración?

Muchos programas de aceleración tienen una base parecida, pero se estructuran de manera diferente según su misión y el valor diferencial que le quieren aportar a las startups. En el caso de Fundación Ship2B, “hemos actualizado nuestros programas de aceleración, implementando un sistema híbrido que combina módulos grupales con sesiones de trabajo personalizadas, ya sea con los responsables de la aceleración o con uno de los excelentes expertos que forman parte de nuestra red de mentores. En las sesiones grupales, trabajamos conceptos tan importantes como el modelo de negocio con la metodología lean canvas, el impacto, como dar un pitch impactante y que genere una respuesta satisfactoria, finanzas, equipo… Las sesiones individualizadas, se centran en las necesidades concretas de la startup y sus objetivos para la aceleración, que previamente hemos determinado en una sesión de diagnóstico”, explica Mariona Esquerdo, manager de nuestro programa S2B Health&Care.

“Nosotros, dentro de los programas de Lanzadera tenemos varias formas de apoyar a los emprendedores en el seguimiento one to one que hacemos periódicamente a las startups. Tenemos formaciones en todas las áreas de negocio, que podemos dar nosotros, otros emprendedores o partners expertos en diferentes áreas”, repasa Tony Paños, quien añade que “tenemos tres convocatorias al año y tenemos un solo programa, pero que tiene cuatro fases: la fase start, que es para proyectos que están en etapas iniciales, la fase traction, que es para proyectos empresariales que ya están dando las primeras métricas para ver si sus modelos tienen sentido o no, luego está la fase growth, que son compañías que ya están consolidadas y lo que buscan es dar un salto de calidad a nivel de nuevos productos, nuevos mercados, etc., y, por último, tenemos la fase scale, que es para compañías que ya están bastante consolidadas y lo que quieren es dar un salto mucho más grande”.

“En Go Seeds, se realiza una búsqueda activa de startups con tecnología que pueda ser aplicada en las operaciones de AGBAR o en los servicios que ofrece a sus clientes. Una vez identificada, se evalúa junto a los responsables de las diferentes líneas de negocio, que son los que muestran interés en realizar un piloto o prueba de concepto. Si la evaluación es positiva, se realiza este piloto cubriendo los costes que pueda tener la startup. El objetivo final es validarla como proveedora o llegar a un acuerdo de socios, si ambas partes lo consideran interesante”, especifica Ramón López.

BStartup, como inversores, no cuentan con un programa de aceleración como tal, pero sí acompañan a sus invertidas para ayudarlas a crecer más rápidamente. “Con el vehículo de inversión de BStartup10 estamos focalizados hasta ahora en inversión en fases seed y early stage en compañías de base tecnológica y digital”, explica Marta Campillo. En 2018, lanzaron el vertical BStartup Health, con el que buscaban invertir 100.000 euros en proyectos de salud que, además, “cuenta con un programa de acompañamiento en que las startups seleccionadas serán mentorizadas por parte de uno de los prestigiosos integrantes del comitè científico-técnico de BStartup Health. El programa de mentoring incluirá asesoramiento de negocio a nivel estratégico, definición de la hoja de ruta, asesoramiento en la estrategia de fundraising, entre otros. Además, tendrán acceso a algunos de los inversores más relevantes y recibirán apoyo del equipo de BStartup en procesos como la preparación de una ronda de inversión o la elaboración de los documentos necesarios”, añade Campillo. Ahora también han lanzado el vertical BStartup Green, en el que buscan invertir en startups con foco en transición energética, industria 4.0, smart cities y economía circular.  


¿Cómo escoger aceleradora?

Como exponíamos al principio de este artículo, existen centenares de propuestas de aceleración. ¿Cómo saber cuál es la mejor para mi proyecto? Nuestros expertos nos dan algunos consejos:

  • Analizar la filosofía que hay detrás de cada una de ellas y que encaje con lo que nosotros estamos buscando. 
  • Identificar las carencias de nuestro proyecto y las áreas donde necesitamos apoyo. 
  • Diferenciar entre programas genéricos y programas especializados en un sector o vinculados a una corporación (que en muchas ocasiones abre puertas más concretas para cierto tipo de startups).
  • Conocer el nivel de madurez tecnológica y de negocio necesarios para entrar. 
  • Saber con qué red de inversores, potenciales partners, etc. con el que cuentan.
  • Tener en cuenta las condiciones económicas que piden (si las piden). 
  • Revisar el programa y la metodología, priorizando aquellos que tengan una propuesta más aplicada al propio proyecto y no tanto a una formación unidireccional. 
  • Consultar con otros emprendedores que hayan pasado por la aceleradora para tener una visión real de lo que nos vamos a encontrar. 

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